jueves, 23 de octubre de 2008

No puedo más, apenas me quedan esperanzas...
Las pocas esperanzas que me quedan son enclenques...
Aun así no me rindo. ¿Por qué?
Debe ser que, en el fondo de mi corazón aún me quedan ilusiones.
Las ilusiones no existen en sí, así que aunque no se cumplan, acaban desapareciendo.
Por eso aún las tengo, ¿verdad? No pierdo nada al tenerlas, es más, así sufro menos.
Así que, gente lectora de este blog, he de contaros un consejo: nunca perdáis vuestras ilusiones. Seguid soñando, luchando por lo que queréis ser en un futuro, siempre...

¡Hasta otra!


Publicado por Jmee @ 19:35
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